Introducción a las inversiones: cómo resolver las dudas sobre las inversiones

Introducción a las inversiones: cómo resolver las dudas sobre las inversiones

La mayoría de la gente cree que es necesario invertir para construir un futuro financiero más seguro. Y aún así, muchos no invierten. Según ellos, las razones más frecuentes son: no creen tener el dinero suficiente para hacer una inversión, se sienten apabullados o intimidados o no saben cómo comenzar a invertir.

Por suerte, las respuestas a esas objeciones son bastante sencillas.

¿Cree que no tiene el dinero suficiente para hacer una inversión? Esta es una de las razones más frecuentes para no invertir. Lo cierto es que hasta las inversiones más pequeñas cuentan. Esto se debe al poder del interés compuesto. Vea cuánto se puede acumular con 50 $ por semana a lo largo de una vida de inversiones. (El siguiente ejemplo se basa en una inversión de 50 $ por semana, o 200 $ por mes, durante 40 años con un rendimiento anual del 9,8%: el rendimiento promedio histórico de las acciones de gran capitalización). 

Fuente: DriveWealth

Así es, 200 $ por mes posiblemente se conviertan en más de 1 $ millón en el horizonte temporal de la inversión. Tenga en cuenta que la mayor parte del crecimiento tiene lugar en los últimos años gracias al poder del interés compuesto. El secreto radica en comenzar a invertir lo más pronto posible para que el dinero pueda generar un interés compuesto y crecer. Hasta los montos más pequeños suman, así que no se preocupe si no tiene el dinero suficiente para hacer una inversión. Con las acciones fraccionadas y la no exigencia de mínimos, cualquier persona puede comenzar a invertir ya mismo.

Otro consejo a tener en cuenta: para minimizar los costos de inversión, quizás deba juntar sus depósitos durante varios meses. En lugar de invertir 200 $ por mes, a lo que debe sumarle costos de transacción tales como las comisiones, ahorre durante 3 meses y reúna 4 depósitos de 600 $ por año.  A largo plazo, este cálculo puede aplicarse de manera similar.

¿Se siente apabullado o intimidad por la jerga de las inversiones y el mercado? Wall Street dedica bastante tiempo y dinero a intentar que las inversiones parezcan complicadas cuando en realidad son bastante simples. La clave radica en comprender que incluso los profesionales del mercado muchas veces no alcanzan su benchmark (en el mercado, el benchmark es un punto de referencia, por lo general, un índice como el S&P 500, utilizado para medir el rendimiento de un administrador de inversiones).

En otras palabras, hasta los administradores de cartera con más experiencia no siempre pueden ganarle al mercado. Por lo tanto, como inversor individual, no debería preocuparse por los malos o bajos resultados en el mercado. Simplemente céntrese en invertir en el mercado y obtendrá una rentabilidad. La simplicidad de invertir en índices es un aspecto fundamental de una estrategia de inversión efectiva.

¿No sabe cómo comenzar a invertir? Este es el principal obstáculo que enfrentan muchos nuevos inversores. Tener que analizar miles de acciones y demás inversiones disponibles resulta desalentador. Por suerte, Wall Street creó una opción de inversión que simplifica el proceso de decisión: los ETF (fondos negociables en el mercado) Consulte la advertencia de riesgo al final del artículo.  

Los ETF son canastas de acciones y otros valores que se comercializan como acciones convencionales, lo que significa que se pueden comprar o vender durante cualquier día de cotización. Los ETF están diseñados para imitar el rendimiento de un índice de mercado, como el índice S&P 500 de las acciones de los EE. UU., o el índice STOXX Europe 600, que corresponde a las acciones europeas. También existen ETF para otros tipos de activos, como bonos, materias primas y bienes raíces.

Con los ETF, los inversores acceden a una diversificación intrínseca. Algunos ETF contienen miles de acciones o bonos (es imposible diversificarse más). Esto también significa que no tendrá que decidirse por un valor individual anhelando haber tomado la decisión correcta. Por lo general, los ETF se administran de manera pasiva, por lo que tienen un bajo costo, y presentan algunas ventajas impositivas sobre fondos mutuos. Obtenga más información sobre los ETF aquí y aquí.

Entonces, ¿cómo puede invertir con los ETF? El primer paso es decidir en qué invertirá, un proceso que se conoce como asignación de activos, un término elegante que se refiere a cómo dividirá sus inversiones entre varias clases de activos. Para la mayoría de la gente, eso se traduce en acciones y bonos. En términos generales, mientras más tiempo tenga para invertir y mayor sea su tolerancia al riesgo, mayor será la inversión en acciones. Mientras más corto sea su horizonte temporal de la inversión, o mientras menor sea su tolerancia al riesgo, mayor será la inversión en bonos o ingresos fijos.

Por lo general, las asignaciones de activos se basan en porcentajes del monto total de los fondos de inversión, por ejemplo, 80% en acciones/20% en bonos o 60% en acciones/40% en bonos. Después de que haya decidido cómo dividirá sus inversiones, es hora de elegir un ETF que cubra esa clase de activo. Literalmente hay miles de ETF que abarcan todo tipo de activos, entonces, ¿cómo sabrá cuál elegir?

No se complique

Para no complicarse, puede optar por los ETF de índice amplio que abarcan una gran variedad de activos particulares. Por ejemplo, un ETF que se rige por Russell 1000, un índice compuesto por más de 1000 acciones principales en los EE. UU., le brindará acceso a todo el mercado bursátil de los EE. UU. Si desea invertir en acciones a nivel mundial, puede buscar un ETF que abarque la mayoría de los mercados bursátiles globales, o sólo mercados bursátiles de economías en desarrollo o emergentes, si desea ser más específico.

Según su experiencia, puede seleccionar un ETF más limitado que se centre en, por ejemplo, compañías de un tamaño en particular (capitalización grande/intermedia/pequeña), sectores o regiones geográficas. Para su inversión en bonos, puede elegir un ETF que invierta en un amplio espectro de bonos, cubriendo múltiples vencimientos y emisores, así como también diferentes regiones geográficas.

Con los ETF, su enfoque puede ser tan estrecho o amplio como desee. Si su intención es comenzar, probablemente lo mejor sea lo más simple (es decir, lo más amplio). Con el transcurso del tiempo, deberá seguir invirtiendo regularmente,  sumando más ETF a su inversión inicial, y quizás cuente con más experiencia para incluir nuevos ETF con un enfoque más específico, como acciones de biotecnología o deudas de alto rendimiento.

Con unas pocas decisiones, puede comenzar a invertir y construir su nuevo futuro financiero:

1.       Determine cuánto puede invertir regularmente.

2.       Decida cómo quiere dividir sus inversiones entre clases de activos.

3.       Busque los ETF que cubran esas clases de activos y comience a invertir en ellos regularmente.

Y recuerde: se invierte a largo plazo, no para obtener ganancias a corto plazo. Si tiene esto en cuenta, está bien encaminado para convertirse en el inversor que siempre quiso ser.

Advertencia de riesgo importante: todas las inversiones implican un riesgo. El rendimiento en el pasado no indica retornos en el futuro, que pueden variar. Las inversiones en acciones y ETF pueden reducir su valor, lo que podría dar lugar a la pérdida del capital. El comercio en línea conlleva un riesgo inherente debido a la respuesta del sistema y los tiempos de acceso que pueden depender de múltiples factores, incluidos, entre otros, las condiciones del mercado y el rendimiento del sistema. Un inversor debe comprender estos factores antes de operar. 

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