¿Tienes estrés? Te contamos cómo el estrés afecta el bolsillo

¿Tienes estrés? Te contamos cómo el estrés afecta el bolsillo

¿Te estresa tu trabajo, las vacaciones que se avecinan, o los efectos de las decisiones políticas recientes? Quizás te preocupan más tus finanzas, ahorrar dinero para tus inversiones, o planificar para el futuro. En algunos momentos, quizás sientes que tu listas de cosas por hacer no para de crecer y la lista de cosas ya termina parece no avanzar más. A veces quizás piensas que, por mucho que te prepares para las vacaciones, por mucho que ahorres para más adelante, jamás será suficiente.

Todas estas preocupaciones son válidas, por supuesto. La vida avanza rápido y a veces uno siente que todavía le falta un trecho para seguirle el ritmo. Pero el deseo constante de “seguirle el ritmo” y prepararse para el futuro puede afectar seriamente tu capacidad de pensar con claridad, en especial acerca de las cuestiones financieras. Por lo tanto, si bien quizás no estemos calificados para darte consejos sobre tus vacaciones familiares o tu vida laboral, sí tenemos algunos buenos consejos sobre cómo reducir el estrés de ahorrar dinero. Lo que sabemos es que, si te estresan tus finanzas, algo que puede ayudarte es cambiar la manera en que piensas acerca del dinero. Quizás cambiar tu forma de pensar con algunos de estos consejos:

1.      En primer lugar, quizás no sea una mala idea revisar tu presupuesto. Tal vez sientes que estás corto de dinero porque gastas de más en algunas áreas y no ahorras lo suficiente en otras. Puedes reducir muchísimo el estrés si intentas revisar tu presupuesto periódicamente, a medida que cambian tus gastos. Gracias a esta reacción rápida, estarás más en sintonía con tus necesidades y probablemente te asustes menos cuando sea el momento de gastar dinero. Piénsalo bien: ¿realmente necesitas ese nuevo par de zapatos?

2.      Con eso en mente, quizás sea conveniente incluir en tu presupuesto un “fondo de emergencia” para usarlo cuando necesites algo que esté fuera de tu presupuesto... por ejemplo, si realmente necesitas ese par de zapatos nuevos. De ese modo, no tienes que tenerle pavor a los gastos inesperados. Además, siempre puedes transferir ese “dinero de emergencia” que no uses a tus ahorros, más adelante, en caso de que no lo necesites.

3.      Intenta mantener la promesa de gastar “todo en efectivo”. Lo que quiero decir es lo siguiente: intentan dedicarle un poco de tiempo a pagar solamente con efectivo. Ve al banco, ten siempre efectivo en la billetera, y resiste la tentación de pasar la tarjeta de crédito o de débito. Al hacer esto, llevas un seguimiento de todo el dinero que gastas, al entregarlo en vez de pasar la tarjeta. Eso te ayudará a recordar tus gastos y reducir la sensación de “ahogo” cuando mires las facturas de tu tarjeta de crédito.

4.      Como siguiente paso, intenta no compararte con otras personas. Ese tal vez sea el consejo más importante que podamos darte. Puedes leer casos asombrosos de ahorro, o puedes ver a tus amigos publicar fotografías de sus vacaciones increíbles, y comenzarás a cuestionarte tus propios hábitos de ahorro y gasto. Veas lo que veas, recuerda que jamás conoces de verdad la historia completa de estas personas, y también que la historia de ellos es distinta a la tuya. Te estresarás menos si te concentras en ti.

5.      Recuerda que intentar reducir el estrés no es lo mismo que intentar reducir las preocupaciones. Sí debes tener preocupaciones, sí debes tratar de informarte sobre decisiones financieras y ahorrar dinero lo más que te sea posible. Pero no debes pasar noche en vela preocupándote por el dinero que tienes en la cuenta bancaria. Al contrario de lo que dice la creencia popular, pasar la noche pensando sobre tu cuenta bancaria no hará que el dinero aparezca mágicamente. Solo te cansará. En cambio, intenta hacer un plan y cúmplelo.

Y ahora viene la parte inesperada: aunque no puedas reducir el estrés por completo, ¡quizás de todos modos te beneficies! Si bien siempre es bueno intentar reducir el estrés, está demostrado que un poco de estrés es bueno cuando se trata de ahorrar dinero. Según un estudio publicado en octubre por la Asociación Estadounidense de Marketing, las personas que tienen un poco de estrés son más proclives a ahorrar dinero. Básicamente, los investigadores observaron que, cuando estas personas que tomar decisiones sobre gastos, los consumidores estresados optan por ahorrar dinero más dinero que los consumidores no estresados. Los investigadores consideran que eso tiene que ver con el deseo inconsciente de sentirse “en control”, lo cual significa que, si algo nos estresa, nos sentimos un poco más relajados cuando podemos tomar decisiones racionales, como ahorrar dinero.

Al final del día, el ahorrar será más efectivo cuando hayas alcanzado tu nivel de estrés más cómodo. Intenta concentrarte en ti y hacer un presupuesto inteligente, pero recuerda: ¡un poco de estrés también es bueno para el bolsillo!

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